Podrás pensar que los polinizadores son abejas y mariposas, pero para muchos cultivos son humanos. La revisión publicada en la revista Basic and Applied Ecology por Annemarie Wurz y colaboradores, presenta evidencia sobre el uso de polinización manual en veinte cultivos.
Según Wurz y colaboradores, la principal razón para realizar la polinización manualmente es la falta de polinizadores. Los autores explican que en el caso de la vainilla (Vanilla planifolia) los exploradores españoles se llevaron la planta desde México a Europa pero no sus polinizadores naturales. Un esclavo, llamado Edmond Albius, desarrolló un método para polinizar plantas manualmente. Este método continúa siendo usado en Madagascar, donde muchos pequeños agricultores dependen de la producción de vainilla.

También mencionan la palma datilera (Phoenix dactylifera). Este árbol es una planta con formas masculinas y femeninas. Dado que las palmas masculinas no producen dátiles, tienden a ser eliminadas en favor de las plantas femeninas. Sin embargo, se necesitan algunas palmas masculinas para que ocurra la polinización y el fruto logre desarrollarse. “La polinización de la palma datilera es a menudo considerada un ritual, una demostración de fuerza, de amor propio y de habilidad de los hombres que realizan este trabajo, lo que la vuelve una práctica culturalmente importante”, escriben Wurz y sus colegas. Trepar a una palma datilera a polinizar manualmente es una actividad peligrosa y constituye un problema de salud y seguridad.
En otros lugares, el uso de pesticidas y la introducción de abejas mieleras menos eficientes, han disminuido las poblaciones de polinizadores naturales. En Brasil, el fruto de la pasión ha sido afectado por la disminución en el número de abejas carpinteras. Como consecuencia, la polinización manual ha aumentado los costos de producción en un 12%. Una forma de reducir los costos de polinización manual podría ser desarrollando nuevas tecnologías. Aunque los autores hacen notar que a menudo se utiliza otra opción — la polinización realizada por trabajadores mal pagados, posiblemente niños, y en precarias condiciones laborales.
“Por lo tanto, la polinización manual debe estar acompañada de estándares socio-ecológicos que incluyan tanto la protección de los polinizadores naturales como maneras de asegurar prácticas de trabajo seguras y justas”, dice el Profesor Ingo Grass de la Universidad de Hohenheim a través de un comunicado de prensa.
Annemarie Wirz, una agroecóloga de la Universidad de Göttingen y autora principal de este estudio agrega: “Donde la polinización natural esté disponible o pueda ser recuperada, debe ser la prioridad, dado que es la opción más eficiente, costo-efectiva y amigable con la biodiversidad”.
Traducción al español por Lorena Marchant